RBD, euforia y sensualidad
La espera al fin terminó y tal como lo habían prometido, los integrantes del grupo juvenil RBD arrancaron su Tour 2007 con una gran producción, donde la sensualidad y la euforia hicieron presa no sólo de los cantantes sino también de los fans que asistieron al segundo concierto de la agrupación en Ecuador.
Sensualidad que conmueve
La expectación que habían generado los rebeldes entre los ecuatorianos culminó en una fiesta de euforia tras abrir su concierto en el Coliseo Rumiñahui, que llegó hasta las lágrimas pues tal era la espera de sus seguidores que no importó que los cantantes salieran a escenario con hora y media de retraso.
"Cariño Mío" fue la canción con que la banda rebelde comenzó su presentación luego de que Diego abriera el concierto al interpretar su éxito "Responde", el cual fue ovacionado por todo el público.
Y aunque la producción no estuvo tan organizada como se presumía, esto no fue obstáculo para que los asistentes, quienes eran teens de entre 10 y 18 años, tuvieran la oportunidad de entregar cartas y obsequios a sus ídolos durante las interacciones que el grupo tuvo con sus fans.
Tal y como lo habían prometido, esta vez los rebeldes pudieron interactuar más con su público, además de que lograron causar un gran delirio al interpretar sus canciones y ejecutar sensuales coreografías donde no perdieron oportunidad para poner a bailar a los presentes al ritmo de reggaetón, al tiempo que desarrollaban vistosos juegos pirotécnicos.
La euforia de alrededor de 18 mil asistentes se desató cuando la agrupación interpretó el tema "Ser o parecer", que es una de las canciones más populares en la radio ecuatoriana, aunque también corearon una a una las canciones que interpretaron sus ídolos.
Para alimentar aún más la adrenalina que tenían los ecuatorianos, Anahí interpretó el tema "Algún día", una balada de su nuevo disco; con la camiseta de la selección de Fútbol de Ecuador, y Christopher dejó hasta el llanto a sus admiradoras al deleitarlas con sus habilidades en la batería, mientras Dulce María, acompañada por su guitarra, interpretó su éxito "No pares".




